La reconstrucción de las zonas más golpeadas por el terremoto del 10 de agosto tendrá un nuevo impulso financiero: los principales bancos del país accedieron a ofrecer créditos de vivienda a una tasa de 8% efectivo anual para los damnificados.
Bastó una reunión de unas cuantas horas entre el presidenteAbelardo de la Espriella y los banqueros más importantes de Colombia para acordar ese cambio que contribuirá a tener los créditos con uno de los intereses más cómodos luego de la pandemia. El objetivo es facilitar el acceso a financiación para que las familias reconstruyan su hogar.
Solo para tener una idea, la tasa anual promedio para este tipo de financiación se ubicó en 14,79% Efectivo Anual (E.A.) para este mes, mientras que la más baja registrada correspondía al Fondo Nacional del Ahorro, con 11,71%.
El acuerdo tomó forma durante un encuentro realizado el pasado sábado en la nueva sede de la Presidencia de la República en Barranquilla. Allí, el presidente Abelardo se reunió con empresarios y representantes de algunos de los principales grupos económicos y entidades financieras del país.
Al encuentro asistieron Jaime y Gabriel Gilinski, dueños del Banco GNB Sudameris; Alejandro Santo Domingo, empresario con participación en Bavaria y Valorem; Luis Carlos Sarmiento, cabeza del Grupo Aval; Fuad Char, empresario barranquillero con negocios en los sectores de retail y farmacéutico; Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia; César Caicedo, presidente de la Organización Corona; y Miguel Cortés, presidente del Grupo Bolívar, al que pertenece Davivienda.
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Después de la reunión, el mandatario destacó el respaldo recibido por parte de los empresarios. "Les agradecí su decidido y solidario apoyo en estos momentos tan difíciles. Han aportado recursos y ayudas muy valiosas que serán fundamentales para la reconstrucción del país".
Pero uno de los puntos centrales del encuentro fue una solicitud directa del jefe de Estado a Luis Carlos Sarmiento, los Gilinski y Miguel Cortés: reducir al 8% efectivo anual la tasa de los créditos de vivienda destinados a los damnificados por el terremoto durante toda la vida del crédito. "Accedieron", confirmó De la Espriella.
La diferencia entre las condiciones anteriores y las acordadas para las zonas afectadas es significativa. Según lo reportado por la Superintendencia Financiera, la tasa promedio del crédito hipotecario en agosto estaba en 14,79% anual, mientras que la nueva financiación se ubicará en 8% efectivo anual.
El exgerente de la Empresa de Vivienda de Antioquia, Rodrigo Hernández, sostuvo que la reducción de tasas representa un cambio relevante para las familias que deberán asumir nuevamente obligaciones financieras en medio de la reconstrucción.
"La reducción de las tasas de interés de vivienda de un promedio cercano al 14% efectivo anual hasta el 8% EA, fijada por las principales entidades bancarias para las zonas del país gravemente afectadas por el terremoto, representa un hito de choque en materia de política monetaria crediticia y bancaria", señaló Hernández.
Según su análisis, una reducción de600 puntos básicos, al pasar de una tasa cercana del 14% al 8%, puede disminuir la cuota mensual de los deudores en más de 30%.
Para una familia que perdió su vivienda o necesita reconstruirla, la diferencia puede ser determinante para mantener la capacidad de pago y evitar que la nueva obligación termine convirtiéndose en cartera vencida.
Hernández agregó que, al mantener una tasa de 8% efectivo anual durante toda la vida del crédito y dependiendo de los niveles de inflación, los bancos estarían entregando financiación a una tasa real cercana a cero o incluso negativa.
Hay que tener en cuenta que en Colombia, los bancos financian hasta el 70% del valor comercial del inmueble para un crédito hipotecario. El tope de precio en ciudades principales para una vivienda de interés social (VIS) es de $262 millones, por lo que el monto máximo financiable es de unos $183,8 millones.
Para un usuario afectado financiar ese monto a 20 años con Banco Davivienda pasaría de una cuota mensual de alrededor de $2,21 millones con tasa del 14,44% EA a tan solo $1,47 millones, un 33,4% más baja, con la nueva tasa del 8% para zonas afectadas, generando una reducción mensual de $739.752. Algo que coincide con los cálculos de Hernández.
El primero en concretar el llamado presidencial fueBancolombia, que anunció un paquete superior a $5 billones en nuevas financiaciones para acompañar a familias, empresas y entidades territoriales de las zonas afectadas por el terremoto.
Desde el pasado 20 de agosto, la entidad anunció créditos de vivienda al 8% efectivo anual, financiación de consumo y microcrédito al 10%, además de líneas empresariales y territoriales con condiciones especiales.
Las medidas estarán disponibles para personas y organizaciones ubicadas en Chocó, Risaralda, Caldas, Quindío, Valle del Cauca, Suroeste antioqueño, Cauca y Tolima.
En materia de vivienda, Bancolombia ofrecerá financiación para inmuebles nuevos o usados, tanto urbanos como rurales, mediante crédito hipotecario y leasing habitacional. También se podrán financiar remodelaciones a través de créditos hipotecarios.
La tasa del 8% aplicará durante toda la vida del crédito para viviendas VIP, VIS y No VIS. La entidad estima que la medida podría beneficiar a cerca de 7.000 familias.
Los créditos desembolsados bajo estas condiciones aplicarán desde el 25 de agosto. Bancolombia señaló que la tasa representa una reducción frente al nivel actual del mercado, cercano al 14%.
El recorte llega en medio de una emergencia de grandes proporciones. De acuerdo con el reporte más reciente de la Ungrd, además de las viviendas, el terremoto dejó 378 centros de salud destruidos, 3.726 centros educativos, 4.248 centros comunitarios, 430 vías, 5 aeropuertos, 115 acueductos, 70 puentes vehiculares y 15 puentes peatonales afectados.
Eso evidencia la magnitud de las necesidades de financiación que tendrán las empresas, familias y entidades territoriales de las zonas afectadas.
Ante este panorama, el Gobierno puso en marcha elPlan Milagro de Reconstrucción, una hoja de ruta que busca coordinar esfuerzos con las regiones, organismos internacionales y el sector privado para avanzar en la recuperación de las ciudades afectadas.
Para Hernández, la decisión de reducir las tasas también puede tener un efecto que trascienda a los hogares directamente damnificados. Después de un desastre natural, explicó, el crédito suele contraerse porque aumentan los riesgos asociados con la pérdida de activos, el desempleo y la interrupción de los ingresos.
En ese contexto, ofrecer financiación a menor costo puede ayudar a reactivar tanto la demanda como la oferta de vivienda y, al mismo tiempo, estimular la cadena de construcción y la generación de empleo local.
El experto considera que la medida implica que el sistema financiero asuma un costo de oportunidad en favor de la estabilidad social y económica de las regiones afectadas.
Por su parte, Camacol ya había advertido que la emergencia y la reconstrucción exige medidas distintas a los esquemas habituales de reconstrucción urbana. La estrategia no puede limitarse a la vivienda de interés social, sino que debe contemplar un régimen especial que permita a todos los damnificados, independientemente de su nivel socioeconómico, recuperar su patrimonio.